Peregrina de Paz : Su Vida Y Obra En Sus Propias Palabras

APENDICE

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APENDICE IV

Poemas, Oraciones y Canciones

La mayoría de los siguientes poemas de Peregrina de Paz fueron escritos al principio de su peregrinaje y aparecieron en un folleto titulado 'Poemas de Nuestros Tiempos'. Su versión de 'Las Bienaventuranzas' apareció en uno de sus poco frecuentes boletines de noticias 'Los Progresos de Peregrina de Paz' y también en 'Pasos hacia la Paz Interior'. Paz disfrutó enseñando canciones a otros, y a menudo terminaba las reuniones haciendo que la gente se uniera en una vigorosa y feliz interpretación de 'Fuente de Amor'.

LA IGLESIA CRISTIANA

El dijo, "Desde luego que puedo equivocarme,
     Pero no me sorprendería
Que éste fuera el más grandioso templo cristiano
     Que el hombre haya nunca imaginado.

Nuestro órgano es el mejor de todos
     Nuestro coro se mantiene a tono.
Nuestras ventanas de vidrios de colores - inestimables
     Nuestro púlpito - el mejor que se pueda ver".

Pero sólo los ricos eran bienvenidos ahí,
     Oía murmuraciones de calumnia en abundancia,
Y desde ese púlpito tan altamente apreciado
     El pastor glorificaba la guerra.

"¿Hay algo más que podrías desear de un templo?"
     Con orgullo, él me dijo.
"Sólo una cosa", respondí -

     "¡Cristiandad!"

 

EL MUNDO SIN EL HOMBRE

Ante mí fluía el gorgoteante río, sereno.
A lo lejos se levantaba la arbolada montaña, pacífica.
"El hombre dice que éste es su mundo", reflexioné,
"Y no obstante hubo una vez en que el hombre no existió.
¿Este viejo mundo existía igual sin él?"
"Yo estaba fluyendo entonces", murmuró el río.
"Yo me mantenía firme", susurró la montaña.
"El hombre ahora", pensé, "parece resuelto a la autodestrucción.
Ha inventado un millón de cosas perversas -
Cada una más letal que la anterior.
Si triunfa en la autoaniquilación,
¿Este mundo que dice que es suyo seguiría sin él?"
"Estaré fluyendo aún", murmuró el río.
"Me mantendré firme", susurró la montaña.

 

FIEBRE DE GUERRA

     Esa terrible ceguera -
Que hace que tu adversario parezca un demonio
Y que te hace parecer un demonio ante él -
     ¡Fiebre de guerra!

     Esa horripilante locura -
Que hace del mismo acto una brillante estrategia para ti
Y una tonta perfidia para el enemigo -
     ¡Fiebre de guerra!

     Esa pavorosa embriaguez -
Que enturbia la mente hasta que lo equivocado parece apropiado,
El odio parece bueno, y el asesinato una virtud -
     ¡Fiebre de guerra!

     Esa horrible enfermedad -
Para la que no se busca curación, mas en su lugar
se buscan formas de regar el mal -
     ¡Fiebre de guerra!

 

RECLUTAMIENTO

Hace mucho tiempo, cuando los hombres eran meros bárbaros:
     Escogían a un hombre o tal vez a dos, para morir
     Como sacrificio para el dios de la tormenta, Thor.

Pero ahora que son civilizados y cristianos:
     Escogen a uno o dos millones de hombres para morir
     Como sacrificio para el inexorable dios, Guerra.


GUERRA

En el amedrentador campo de batalla, donde me forzaron a ir
Conocí a un hombre que dijeron que era mi enemigo -
     ¡Y con la espada lo traspasé!

Cuando la sacaba y su sangre salió a borbotones,
Me llené de repente de un remordimiento opresor -
     "¡He matado a un hombre!", dije.

El era delgado y joven y estaba asustado como yo,
Y no era un demonio como dijeron que sería -
     "¡Me enviaron a matarte!", él gimió.

"¡Por Dios! ¡Ojalá lo hubieras hecho!", maldije.
"Bueno, ¡ni siquiera sé por lo que estoy peleando!"
     "Yo tampoco", jadeó él, y murió.


LA VICTORIA

En medio de la destrucción creada por el hombre
     La naturaleza se mueve en calma.
En medio de los gritos de muerte y el estruendo de las armas
     El invierno ha llegado, y se ha ido.

Alrededor del filo de un arma rota
     Tierno pasto nuevo se está viendo;
Y a través del ojo de un sonriente cráneo
     Un botón de oro está creciendo.

 

A UN OBJETOR DE CONCIENCIA

El Maestro miró al mundo
     En mil novecientos setenta y dos,
Encontró a los hombres embrutecidos por el odio,
     Y unos cuantos a El eran fieles,
Vio a los hombres derramando sangre humana -
     Infligiendo dolor incalculable.
Escuché al Maestro susurrando,
     "¡Para ellos hablé en vano!"

Mas luego El miró de cerca a un hombre gallardo -
     Detestado, despreciado, y solo,
Porque no odiaba y mataba
     Una prisión era su casa.
Su intención había sido, no obtener riqueza,
     Sino servir a sus congéneres humanos.
Escuché al Maestro susurrando,
     "¡En él, otra vez vivo!"

 

LA CODICIA
(Una Historia de los Hombres o de las Naciones)

Había dos hombres que tuvieron una disputa
      Sobre una línea fronteriza.
Uno dijo, "¡Esta tierra me pertenece!"
      El otro dijo, "¡Es mía!"

Así que pelearon y pelearon como dos bestias salvajes,
      Y ¡Oh!, la sangre que se derrramó.
¡Hasta que uno de los hombres quedó lisiado de por vida
      Y el otro hombre murió!

Entonces el inválido vivió en la miseria,
      Y lloró en su desesperación,
"¡Qué tontos fuimos al ser tan codiciosos!
      ¡Había suficiente para compartir los dos!"

 

TU FUTURO

En este mundo se te da como des
Y se te perdona como perdones -
Al ir por tu vía
A través de cada bonito día
Tú creas tu futuro como vivas.

 

LAS BIENAVENTURANZAS DE PEREGRINA DE PAZ

Bienaventurados sean quienes dan sin esperar siquiera recibir las gracias, porque ellos serán premiados abundantemente.

Bienaventurados sean quienes traducen a la acción toda cosa buena en que creen, porque verdades aún superiores les serán reveladas.

Bienaventurados sean quienes hacen la voluntad de Dios y no piden ver los resultados, porque grande será su recompensa.

Bienaventurados sean quienes aman y confían en sus congéneres humanos, porque ellos alcanzarán el fondo bueno de las personas y recibirán una respuesta amorosa.

Bienaventurados sean quienes han visto la realidad, porque ellos saben que no es el traje de arcilla, sino eso que lo activa, lo real e indestructible.

Bienaventurados sean quienes ven esa transición que llamamos muerte como una liberación de las limitaciones de esta vida terrena, porque ellos se regocijarán con sus seres queridos que hagan la gloriosa transición.

Bienaventurados sean quienes después de dedicar sus vidas, derivando de ello bendición, tienen el valor y la fe para sobreponerse a las dificultades del camino por recorrer, porque ellos recibirán una segunda bendición.

Bienaventurados sean quienes caminan hacia el sendero espiritual sin el motivo egoísta de buscar la paz interior, porque ellos la encontrarán.

Bienaventurados sean quienes en vez de tratar de derribar las puertas del reino de los cielos, se dirigen a ellas humildemente, con amor y purificados, porque por esas puertas pasarán.

 

¡ALOHA OE!

(Paz enseñó esta versión de la familiar canción hawaiana a la gente que la acompañó en un viaje especial de inspiración a las islas en 1980).

Mira esta tierra mágica de aguas centelleantes
Y siente el calor del sol de los Mares del Sur.
Mientras caminas por los campos de flores fragantes
Y escuchas el sonido de la suave música hawaiana . . .

¡Aloha O! - Mi amor para ti,
Camina con bondad por esta tierra de sol y de flores.
¡Aloha O! - ¡Dios te ama también,
Y bendice todos tus pasos por el camino!

 

FUENTE DE AMOR

¡Fuente de Amor
Mi origen está en vos -
Amando vuestra voluntad
Mi espíritu libre es -
Día hermoso
En que todos veamos
Que la esperanza del mundo
Es el Amor!

 

ORACION DE PAZ POR NUESTRO MUNDO CANSADO DE LA GUERRA

¡Oh! maravilloso espíritu de la bondad, danos el tacto, la calma y el aliento, y a todos los seres humanos. Toma de nuestras atemorizadas manos la bomba y la bayoneta. Armanos en su lugar con fe. Armanos con sabiduría y con amor para que doquiera que andemos en cualquier tierra, entre la vida y no la muerte. Sabemos que ésta es la voluntad del Príncipe de la Paz. Amén.


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revised 01/28/2002